A continuación transcribimos y publicamos el audio de una serie de pláticas que tuvimos durante "las dietas" con el maestro vegetalista Lucho.

 
 
Ayahuasca Medicina 237.JPG
 
El Maestro Lucho es un hombre medicina de la tradición vegetalista. Su conocimiento y fuerza los ha adquirido de la comunión directa con las plantas maestras y curativas de la selva de la Amazonia, en un proceso que ha mantenido por 30 años. Gracias a la dieta que ha realizado de más de 50 plantas “conoce” y mantiene en él los espíritus medicinales de la selva.
Quienes lo conocemos podemos afirmar que su presencia es una encarnación de muchos regalos de la naturaleza.
 
 
 
 
 
 
 

La naturaleza es la Maestra en este camino.
Siempre agradecer a la Madre Tierra, a la Madre Ayahuasca, a la Madre Naturaleza.
Dar mucho amor...

 
Con la maestra Lupuna Blanco, la Ceiba del Amazonías.

Con la maestra Lupuna Blanco, la Ceiba del Amazonías.

Desde el inicio en el camino vegetalista, el Maestro Lucho y un hermano consciente, me instaban a aprender y recibir el conocimiento directamente de las plantas, de la misma selva.

Este modo de conocimiento es ajeno a todo el sistema de educación convencional; pero, paradójicamente, es el modo de aprendizaje que por milenios hombres y mujeres han recibido en un estado de aislamiento y total conexión con la creación.

Se trata de una mistagogia de la naturaleza,  una vía mística, en el que tras un intenso proceso purgativo y de prueba llega este conocimiento directo.

Sí, los árboles, plantas y otras energías y seres concientes que habitan en la selva, se comunican, transfieren su conciencia de mente a mente, que se realiza en el vacuidad del ser y percepción.

Los shamanes reiteran que en su camino oyen los "Icaros", es decir, los cantos y música de las plantas. En mi inicio, antes de vivir el proceso de despertar, creía que los cantos "que vienen de las plantas" era una fantasía, un deseo proyectado creado por la capacidad de pregnacia de la psique. 

Sin embargo, es cierto, después de un largo tiempo, en el aislamiento, privación y la renuncia se oye que las plantas cantan, al punto que aturden, no dejan dormir, hasta que se integran a la conciencia.

 
 

La selva, es Madre, es Curandera, es Maestra. Decirlo carece de significado hasta que se vive el proceso de identificación con ella, es decir, hasta que se Despierta a la naturaleza.

La Selva es la Gran Maestra, es vida y muerte; adquirir su conocimiento implica transitar necesariamente por su esencia: morir y nacer. Es recorrer y conocer su espíritu inmortal, su conciencia, su amor, que va más allá de la unión y separación; verdad e ilusión; salud y enfermedad, más allá de la vida y muerte.

Así viene el despertar, tras un proceso intenso de muerte simbolica, de la extinción de los vieja mente y conciencia; y hasta que viene la rendición absoluta, cuando se acepta la muerte real, surge la compasión y una conciencia más purificada para la vida. Porque sólo muriendo surge el renacimiento, se accede a la via iluminativa.
 
Plantas maestras Lupuna, Renaco y Yagé

Plantas maestras Lupuna, Renaco y Yagé

 
 
Maestro Toé

Maestro Toé

Con el despertar, la conciencia se vuelve sensible, el mundo interno adquieren amplias capacidades de percepción, y la comprensión de la vida ordinaria va exigiendo un cambio real, pues ya no es posible vivir y mantenerse en el mismo estado de conciencia anterior a la búsqueda.

Comienza un verdadero proceso de transformación. Van cambiando paulatinamente las relaciones, los pensamientos, el cuerpo, la percepción, el flujo del continuo mental, el corazón, la mente; y del igual modo como la luna nueva se va iluminando hasta el plenilunio, la conciencia va reconociendo con la ayuda de las plantas maestras, la esencia de la naturaleza. Se conoce directamente que todo “viene de nada”, y todo en sí, es “Vacío”.

 
 
Maestro Chiric Sanango

Maestro Chiric Sanango

En la enseñanza ¿Cómo se aprende con las plantas? el maestro Lucho dice una clave, descrita de un modo tan simple, apenas reconocible pero con una profundidad infinita: “Todo viene de la nada”.

Áquel que ha experimentado directamente la "Vacuidad de la Naturaleza", el "Vacío Potencial Creativo". reconoce la profundidad de esta verdad, ya que la naturaleza nos promete, en su camino de conocimiento ir más allá de la ilusión y aprender a vivir sin esfuerzo, lejos de  la voragine de la ciudad, en un camino de Conciencia y hacia una construcción del Despertar.

Y es justo en ese punto, en el concimiento directo del Vacío  donde comienza la auténtica enseñanza de la Naturaleza. Nada se tiene que purificar ni perfeccionar, nada se tiene que ocultar, ni conocer más, pues ahí es descansar en el origen mismo, es permancer en la fuente del misterio de vida, y beber del eterno continuo de la conciencia.

 
Maloca de ceremonias en la Selva del Amazonias

Maloca de ceremonias en la Selva del Amazonias

 

La Selva nos prueba y estar con ella es aprender a aceptar los moscos, víboras, animales venenosos, tormentas; también es fluir con el viento que derrumba árboles, contemplar los  truenos que hacen boquetes de metros en la tierra; y en esta belleza resurge el vínculo amoroso y maternal de ser Hijo de Pachamama, de Gaia, de Tonantzin, y con esta relación continúa  es fácil referirse a ella como "Mamá Tierra".

Y aquí es donde las historias que hablan, de aquellos legendarios anacoretas, ermitaños, amantes de la naturaleza,  que abandonaron todo por permanecer en el silencio y soledad, tiene sentido.

Rigzin Ro (2017)