La naturaleza es la Maestra en este camino.
Siempre agradecer a la Madre Tierra, a la Madre Ayahuasca,
a la Madre Naturaleza. Dar mucho amor...

 
 Con la maestra Lupuna Blanco, la Ceiba del Amazonías.

Con la maestra Lupuna Blanco, la Ceiba del Amazonías.

Desde el inicio en el camino vegetalista el Maestro Shaman y un hermano consciente me instaban a aprender y recibir el conocimiento directamente de las plantas, es decir de la misma selva.

Este modo de conocimiento es ajeno a todo el sistema de educación convencional pero, paradójicamente, es el modo de aprendizaje que por milenios hombres y mujeres han recibido en un estado de aislamiento y total conexión con la creación.

Se trata de una mistagogia de la naturaleza una vía mística, en el que tras un intenso proceso purgativo y de prueba llega este conocimiento directo.

Sí, los árboles, plantas y otras energías y seres concientes que habitan en la naturaleza se comunican, transfieren su conciencia de conciencia a conciencia, que se realiza en el vacuidad del ser y percepción.

Los shamanes reiteran que en su camino oyen los "Icaros", es decir los cantos y música de las plantas. En mi inicio antes de vivir el proceso de despertar creía que los cantos "que vienen de las plantas" era una fantasía, un deseo proyectado creado por la capacidad de pregnacia de la psique. 

Y después de un intenso proceso, y tras un largo tiempo en el aislamiento, austeridad y renuncia se oye que las plantas cantan al punto que aturden, no dejan dormir hasta que se integran a la conciencia.

 
 

La selva es Madre, es Curandera, es Maestra. Decirlo carece de significado hasta que se vive el proceso de identificación con ella, es decir hasta que se Despierta a la naturaleza.

La Selva es la Gran Maestra. Es vida y muerte. Adquirir su conocimiento implica transitar necesariamente por su esencia: morir y nacer. Es recorrer y conocer su espíritu inmortal, su conciencia, su amor, que va más allá de la unión y separación; verdad e ilusión; salud y enfermedad, más allá de la vida y muerte.

Así viene el despertar, tras un proceso intenso de muerte simbólica, de la extinción de los vieja mente y conciencia; y hasta que viene la rendición absoluta, cuando se acepta la muerte real, surge la compasión y una conciencia más purificada para la vida. Porque sólo muriendo surge el renacimiento, se accede a la via iluminativa.
 Plantas maestras Lupuna, Renaco y Yagé

Plantas maestras Lupuna, Renaco y Yagé

 
 
 Maestro Toé

Maestro Toé

Con el despertar la conciencia se vuelve sensible, el mundo interno adquieren amplias capacidades de percepción, y la comprensión de la vida ordinaria va exigiendo un cambio real, pues ya no es posible vivir y mantenerse en el mismo estado de conciencia anterior a la búsqueda.

Comienza un verdadero proceso de transformación. Van cambiando paulatinamente las relaciones, los pensamientos, el cuerpo, la percepción, el flujo del continuo mental, el corazón, la mente; y del igual modo como la luna nueva se va iluminando hasta el plenilunio, la conciencia va reconociendo con la ayuda de las plantas maestras, la esencia de la naturaleza.

Se conoce directamente que todo “viene de nada”, y todo en sí, es “Vacío”.

 
 
 Maestro Chiric Sanango

Maestro Chiric Sanango

Áquel que ha experimentado directamente la "Vacuidad de la Naturaleza", el "Vacío Potencial Creativo", reconoce la profundidad de esta verdad ya que la naturaleza nos promete, en su camino de conocimiento, ir más allá de la ilusión y aprender a vivir sin apego, lejos de  la vorágine de la ciudad, en un camino de Conciencia y hacia una construcción del Despertar.

Y es justo en ese punto, en el concimiento directo del Vacío  donde comienza la auténtica enseñanza de la Naturaleza.

Nada se tiene que purificar ni perfeccionar, nada se tiene que ocultar, ni conocer más, pues ahí es descansar en el origen mismo, es permancer en la fuente del misterio de vida, y beber del eterno continuo de la conciencia.

 
 Lugar donde las noches y días pasan en la soledad de la selva.

Lugar donde las noches y días pasan en la soledad de la selva.

 

La Selva nos prueba y estar con ella es aprender a aceptar los moscos, víboras, animales venenosos, tormentas; también es fluir con el viento que derrumba árboles, contemplar los truenos que hacen boquetes de metros en la tierra; y en esta belleza resurge el vínculo amoroso y maternal de ser Hijo de Pachamama, de Gaia, de Tonantzin, y con esta relación continúa es fácil referirse a ella como "Mamá Tierra".

Y aquí es donde las historias que hablan, de aquellos legendarios anacoretas, ermitaños, amantes de la naturaleza,  que abandonaron todo por permanecer en el silencio y soledad, tiene sentido.

Rigzin Ro (2017)

 
 Maloca de ceremonias en la Selva del Amazonias

Maloca de ceremonias en la Selva del Amazonias

 
 
 

A continuación transcribimos y publicamos el audio de una serie de pláticas que tuvimos durante "las dietas" con el maestro vegetalista.

 
 
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