Madre Ayahuasca, Espíritu de la Selva, Abuelita,
Planta Maestra... Medicina

 
 
 
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¿Qué es la Ayahuasca?

 
 
 

La Ayahuasca es una Medicina que trabaja en todos los niveles de la persona: en el cuerpo, en las emociones, en la mente y en el espíritu.

A través de su luz se activa el proceso de curación, libera emociones atrapadas, para ver -y verse- desde una posición ajena a uno mismo y así promover la curación personal a través de la toma de conciencia.

 
 
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Lo es para cada participante cuando siente el llamado, se prepara para la toma y posteriormente comparte su sentir; sus nuevos insights, lo que se ha dado cuenta y lo más importante, como la experiencia de la Ceremonia trasciende a la vida cotidiana en un cambio que permanece.  

Ésta es la bendición de nuestra Madre Planta. Ésta es la promesa que siempre nos ha dado y continúa cumpliendo la Ayahuasca. Pero también es la determinación de aquellos que transitan durante la toma de la Medicina despertando con su propia luz y sombra la conciencia inherente, donde se da la alquimia del poder curativo de la Naturaleza.

Es gracias a ustedes (ayllu), que se ha creado en torno a las Círculos de Medicina una celebración de vida y misterio que surge en cada toma. 

Urpillay Sonqollay
Rigzin Ro, 2018

 
 

Por siete años hemos ofrecido ceremonias en un espacio de respeto, crecimiento y contención segura; en que los participantes experimentan en un ambiente armonioso y de confianza:

La fuerza, el poder sanador y el amor de las medicinas y rituales andinos y de la selva del Amazonias:
Ayahuasca, Rapé, Kambo, Despacho, Mambe y Huachuma.


 
 
 
 

El Círculo tiene un poder curativo.
En el Círculo, todos somos iguales.
Cuando somos un Círculo, nadie está frente ni detrás de ti.
Nadie está por encima y nadie está por debajo.
El Sagrado Círculo es un espacio para crear unidad.

Dave Chief Oglala Lakota

 
 

Sin inicio ni fin.
Así, en la infinidad del tiempo permanece el círculo.

La mesa está servida y todos están invitados.
Los manjares están listos: desapego, humildad, perdón y belleza. Todos servidos a la par y sin reticencia.

Así, en medio del círculo danzan los espíritus; nos abrazan los ancestros y las plantas nos regresan al corazón de nuestra madre.
Al cerrar los ojos no cabe la belleza, los colores.
La Paz y la gratitud se mezclan con el poder, con la magia.

Así, todos en círculo nos postramos ante nuestra abuela, nos rendimos a sus pies. En el círculo se celebra la vida y sentimos el temor a la muerte.
Lloramos, danzamos, saltamos entre galaxias sin miedo a lo incierto.
En la oscuridad tomamos nuestras manos y cantamos a cien voces la canción de los árboles.
Entre las visiones aparecen plumas, alas, pieles con todos los patrones, de todos los colores.
Las mujeres danzan frente al fuego y los hombres lloran como niños, sin temor.
En el círculo el mundo es pequeño pero a la vez tan inmenso que no hay tiempo que alcance para recorrerlo.
Somos hermanos, madres, padres, jaguares y aves.

Y el amor nos une, nos transforma. Nos conecta con lo eterno y con lo que termina.

Hoy, en este círculo estamos nosotros que debemos sostenerlo con amor, gratitud y verdad para que mañana lleguen más, se sienten a la mesa y puedan conocer lo que es vivir, por fin, sin miedo.


Alexa B. Junio 2019

 
 
 
 
 

Somos un Círculo Medicina que surgió en el 2012 con el compromiso e intención de que las personas contacten con el amor de la Madre Ayahuasca, su poder curativo y la capacidad individual de sanación.

Contamos con un aprendizaje directo en el camino Curanderil Vegetalista que hemos recibido en amistad de una pareja de herbolarios del Amazonias Peruana, donde también hemos crecido con la comunidad y familia que la rodea.

Gracias a la experiencia y enseñanzas que hemos recibido, sabemos que el camino vegetalista tiene desviaciones y fantasías. Conocemos los procesos que surgen por malas prácticas tanto en su ejecución como en la cocción; así como los autoengaños que pueden derivar.

Nuestra preparación académica incluye una continua práctica clínica en el ámbito de la psicoterapia, que aunado a la formación espiritual individual y los respectivos procesos por los que hemos transitado y objetivizado, lo ponemos al servicio en el Círculo Medicina…

 
 
 

Las plantas maestras cumplen dos propósitos en el ser humano: sanar y abrir. Como sanadoras, curan el cuerpo, la mente y el espíritu. Como llaves, abren la percepción. Abren la mente, el cuerpo y el espíritu también.

La peculiaridad es que las plantas maestras, a diferencia de cualquier otro estímulo u objeto tangible o intangible en este mundo (religiones, filosofías, artes, deportes, disciplinas, etc), impulsan al ser humano con una fuerza y velocidad asombrosas. Y ese impulso está direccionado al misterioso y profundo océano del espíritu.

Muchas personas comparan una sola sesión de ayahuasca con años de psicoanálisis. Y es cierto. La comparación tal vez puede aplicar también a años de meditación, Tai chi, Qi gong, ascetismo, etc, etc.

Es por eso que, quien decida tomar el camino, debe ofrendar disciplina y respeto. Impecabilidad y sobriedad. De otra forma, el impulso poderoso, cósmico, trepidante, ardiente, que ofrecen las plantas quedará en una experiencia psicodélica o a lo mucho someramente mística. Otra cosa: el camino también exige, aparte de disciplina y respeto... amor.

Así que, cualquiera que sea el propósito de quienes lean estas palabras ...sea para sanarse o para saltar a las profundidades del universo... que el gran espíritu del águila y los espíritus maestros y guardianes del lugar los guíen a buen puerto. Ese puerto seguramente será el inicio de un camino con corazón.

Tlazocamati.
Ocelotl (2017)

 
 

La Planta que nos puede ayudar a sanar como civilización

 
Planta Ayahuasca

Si la ayahuasca nos ayuda a sanarnos a nivel individual, ¿Cómo nos puede ayudar a sanar nuestra civilización? 

A nivel social, la ayahuasca es un potente cohesionador de la colectividad. Un efecto de su poder visionario es la percepción de la totalidad, el desarrollo de una consciencia mística más aguda y, sobre todo, el sumergirse en la espiritualidad en el sentido más amplio y laico del término. 

Todo esto significa desarrollar respeto por nuestros semejantes, volver a sacralizar el medio ambiente, tomar consciencia de nuestra conexión con el entorno…

 Lo cual permitirá desarrollar nuestro atrofiado sentido del “philia”: el sentir amor, humildad y reconocimiento ante lo que es más grande que uno mismo; algo que ya es en sí una forma de sabiduría.

Dr. Josep Ma. Fábregas
Prólogo del libro: Ayahuasca, la enredadera del río celestial de Claudio Naranjo

 
 

En tu encuentro me encuentro.
Eres espejo de conciencia, reflejo de lo que reconozco y aquí solo hay amigos, hermanas, maestros, continuidad, medicina, perfección y armonía.
Que siga fluyendo el tiempo, ya que cada momento por pequeño o grande, nos recuerda lo que ya somos.

Rigzin Ro (2016)

 
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