Círculos Medicina

 

Nosotros que hemos sido marcados por la huella que deja la Madre Ayahuasca, sabemos que es una luz de conciencia y amor que nos une, y de ahí se vuelve fuente de vida. Y ésta es la inspiración y fuerza que siempre se presenta para animar y continuar en el camino.

Nosotros quienes estamos en la ceremonia, y aquellos que sabemos que están con su corazón e intención, somos el círculo de medicina.

Nota: Nuestras ceremonias sólo están abiertas por invitación personal.

Encuadre

 

La Ceremonia con la Madre Ayahuasca se realiza en un contexto ritual-comunitario de contención segura. 

El modelo se establece a través de un encuadre terapéutico, en el que somos corresponsables y todos participan para sostener y dar fuerza al círculo.

La medicina la prepara personalmente un Taita o Maestro hombre medicina de la selva Amazónica del Perú. Después de varios días de cocción, y de acuerdo con la tradición de su linaje, logra una mezcla conocida como Ayahuasca-Miel. Posee un alto grado de pureza y concentración que ofrece una comunión numinosa, amorosa y suave con el espíritu de la Planta.

En todo el ritual se acompaña con cantos medicina e icaros en vivo, interpretados con diversos instrumentos musicales. Igualmente hay reproducción de música en componentes de alta fidelidad, para así ofrecer una experiencia amplia, profunda y sanadora.

Para poder asistir a una ceremonia es necesario sentir el llamado, y respetar un régimen alimenticio preparatorio.

 
Preparación de Ayahuasca con 10 plantas

Preparación de Ayahuasca con 10 plantas

 
Sagrada Abuelita

Sagrada Abuelita

 

Proceso Interno en una Ceremonia

 
Mesa Ayahuasca
 
 

Un factor que influye positivamente, es la importancia del contexto en el acercamiento a la experiencia, la cual debe llevar la humilde intención de aprender sin hacerse muchas expectativas y con un gran respeto por el marco ritual y sagrado al que se va a tener acceso.
 
La ampliación de conciencia casi siempre lleva a una auto-aceptación de la realidad del sujeto la cual lo conduce a una sensación de liberación interna. Es característico que sujetos reacios a “ver” sus cualidades poco halagadoras, de repente aceptan como reales las visiones claras de su mediocridad.

Las visiones poseen tal fuerza que se imponen como indiscutibles, y la desaparición de dudas respecto de su existencia contribuye a brindar al individuo un sentimiento de paz, al mismo tiempo que se le presenta la simpleza del cambio como una alternativa elegible.
 
Estas visiones sobre su universo personal no se presentan como verdaderos descubrimientos, sino que:

 
Se perciben como revelaciones de algo ‘ya sabido’. Se manifiesta como una toma de conciencia de verdades subconscientes, latentes. El sujeto concluye diciendo: ‘En el fondo, yo ya lo sabía
— Jaques Mabit

Al finalizar la sesión, el sujeto se encuentra con frecuencia sumergido en un sentimiento colectivo de relajamiento, paz y comunión con el grupo, queriendo de cierta manera compartir con los demás o con sus seres más próximos. 

Se tiene la sensación de haber vivido una experiencia personal que ha alcanzado lo más profundo de su intimidad. (PALMA)

Contexto Ritual

 

En la historia de la humanidad el uso en forma ritual, solitario o en comunidad, de sustancias enteógenas para acceder a estados alterados-elevados de conciencia es antiguo. 

Diversos autores sostienen que el lenguaje simbólico que se desarrolló en dichos estados tuvo un rol importante en la apertura de la conciencia religiosa, la unión con lo divino y la comprensión de un lenguaje que desarrolló las artes curativas, la inspiración artística y la creatividad espiritual.

En el caso de la Ayahuasca, su práctica medicinal por los nativos de la Amazonía se remonta a más de cinco mil años de antiguedad. Su conocimiento y medicina ha sido guardada como parte de una identidad cultural, que trastoca las dimensiones de su existencia como un factor de cohesión social por sus propiedad curativas, de introspección, así como la potencialidad que tiene para ir al encuentro del “otro” y el “Gran Otro”.

La experiencia con la Planta es un encuentro personal, que se revela en la claridad de la conciencia.

Gracias a los componentes que tiene el brebaje la experiencia de la persona que la ingiere, se facilita la depuración, la purga y la sensación de guía o de estar siendo cuidado, al tiempo que da la capacidad de ver, dotando de claridad e introspección profunda.

La fenomenología de la experiencia no es un entretenimiento ni una panacea que cura todos los males.  Es ante todo, un proceso de desintoxicación, que lleva una profunda limpieza psicosomática, que propicia el contacto con el maestro interno a través del corazón y la apertura de éste.

 
Visión 6. Maestro Pablo Amaringo

Visión 6. Maestro Pablo Amaringo

 
 
La consciencia descubre la auto-observación, en el sentido del testigo interior de que hablan las grandes religiones orientales
— Dr. Josep Ma. Fericgla. “El peyote y la ayahuasca en las nuevas religiones mistéricas americanas”